Viernes, 06 Mayo 2011
Tal como lo establece la Ley Orgánica Constitucional de Municipalidades, el alcalde de Porvenir, Fernando Callahan Giddings, efectuó el día viernes su cuenta pública de la gestión municipal correspondiente al año 2010, en la que participaron los concejales de la comuna.
El jefe comunal señaló que con el solo concurso de los aportes de la instancia común, el municipio fueguino no tiene capacidad de emprender iniciativas ni proyectos propios y debe, por fuerza, recurrir a instancias de financiamiento externas.
“Esta es una de las tantas municipalidades de Chile que subsiste en base a la participación que le corresponde en la distribución del Fondo Común Municipal (FCM) a nivel nacional”, declaró en su cuenta pública ante el Concejo Comunal de Porvenir y la comunidad, el alcalde Fernando Callahan Giddings. Con esto cumplió la norma legal que obliga a rendir un detalle del avance de la administración comunal.
Detalló que el nivel de dependencia del municipio fueguino en el FCM es cercano -nada menos- que al 70 por ciento. Este hecho revela, enfatizó que claramente el municipio no puede emprender iniciativas sólo con recursos propios, dejando nula la posibilidad de ejecutar proyectos intrínsecamente comunales. Especificó que buena parte de los ingresos deben destinarse a gastos corrientes de operación, en personal y principalmente a resolver el siempre presente déficit de la Educación.
Por ello, todos los adelantos y emprendimientos que debería cumplir una gestión municipal, se deben por fuerza obtener en base a la presentación de proyectos a distintias fuentes estatales de financiamiento. Así las cosas, de 1.426 millones que estaban proyectados al inicio del año 2010, al final se cerró el presupuesto global de ese periodo con 1.633 millones, detalló.
“Vale decir, tuvimos un incremento de 207 millones de pesos, que corresponden a aportes que nos efectuó la Subdere, a través del financiamiento de proyectos PMU (Programa de Mejoramiento Urbano). Lo cual es un dato relevante para que sea conocido por la comunidad y de alguna forma entienda lo complejo que resulta hacerse cargo de las distintas demandas que de pronto surgen en el seno de las comunidades”, planteó el edil.
En su disertación, Callahan añadió que las labores de limpieza y de mantención de áreas verdes implican un grado de responsabilidad por parte de los vecinos. Con ello dijo que quería denotar que se trata de tareas que no sólo deben ser asumidas por el municipio: “Cuando decimos que la gente tiene que ser responsable del lugar donde dispone sus residuos domiciliarios, estamos señalando que si no somos capaces de hacerlo, se provocan gastos extras, lo que daña nuestros propios recursos locales”, acentuó.
Del mismo modo, tuvo especial mención al cuidado que se debe tener con la infraestructura, los bienes y espacios públicos, como plazas, paseos, señalética, recintos de uso masivo y deportivos, ya que de hacerse efectiva su preservación, la municipalidad podría ahorrar platas y destinarlas a otras labores. Entre éstas, mencionó algunas tan esenciales como la ayuda que se da a través del Departamento de Desarrollo Social y Comunitario.
La incidencia del terremoto
“Con todo, creo que la gestión de 2010 nos deja un sabor bastante grato, donde tuvimos que resolver temas complejos, incluso con el factor sorpresa, como fue el terremoto que asoló buena parte del territorio nacional y que tuvo una incidencia clara en la estructura del Fondo Común”, recordó. Explicó que por ejemplo, los afectados por la catástrofe quedaron exentos de enterar sus contribuciones y dejaron de pagar permisos de circulación, dos de los ítem que integran el FCM.
Sin embargo, pese a la disminución de recursos por este medio, el jefe comunal isleño resaltó que esa municipalidad resolvió sus necesidades inmediatas, gracias al concurso de financiamiento externo. Detalló que por esta vía se obtuvieron 821 millones de pesos, que permitieron ejecutar proyectos importantes como la construcción del nuevo edificio del Museo (499 millones 917 mil pesos), la normalización del área antigua del edificio municipal (por 21 millones), el mejoramiento de dependencias de la Biblioteca Pública (29 millones).
Otros fueron el restablecimiento de luminarias en el Parque Infantil del Oso, el diseño de remodelación de la Plaza de Armas, la remodelación del edificio consistorial, reparación del camión recolector, construcción del inmueble del SAG en el Paso San Sebastián, reposición de puertas y ventanas de la Escuela Bernardo O'Higgins y el nuevo equipamiento computacional del municipio. Obras que en su conjunto totalizan los 821 millones de pesos ya señalados.
Esa cifra -indicó- representa el 50,5% del total del presupuesto municipal y señala la capacidad empeñada para poder cumplir todos los proyectos mencionados.
Callahan terminó congratulándose que la línea de gestión emprendida “termina siendo una contribución real a la construcción de una mejor comuna, con recursos externos en el desarrollo de inversiones que beneficiaron la infraestructura urbana y al equipamiento público de Porvenir, por ende a las personas que aquí habitan y que son usuarios de estos espacios públicos. Y una mejor comuna implica mejor calidad de vida para sus habitantes”, concluyó.